La regla de los dos minutos que sí cuajó
Un pequeño hábito sobrevivió donde no lo hicieron cien grandes propósitos.
Si lleva menos de dos minutos, hazlo ya. Ese es todo el sistema.
Lo bastante pequeño para mantenerlo
El acierto está en el listón bajo: demasiado pequeño para que dé pereza, demasiado fácil para saltárselo.
Casi todos los buenos hábitos son hábitos pequeños con los que dejaste de negociar.
Gracias por leer.
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